lunes, 16 de diciembre de 2013

Acto institucional de señalización de un nuevo pino en el paraje del Solvente (Blanca): histórico lugar de reunión de las aljamas de mudéjares de la Encomienda de Ricote en la Edad Media y de los posteriores concejos de moriscos

El domingo 15 de diciembre tuvo lugar el acto institucional con el que la Asociación Cultural «La Carrahila», en colaboración con el Ayuntamiento de Blanca, señalizó un nuevo pino en el paraje del Solvente (Blanca): histórico lugar de reunión de las aljamas de mudéjares en la Edad Media y de los posteriores concejos de moriscos de la encomienda santiaguista de Ricote (Abarán, Blanca, Ojós, Ricote, Ulea y Asnete -Villanueva del Río Segura-), que se celebró en Blanca, a las 11:30 horas, en el km. 3 de la MU-520 (carretera de Blanca a Ojós), con motivo del IV centenario de la expulsión de los moriscos del Valle de Ricote (1613-2013).

La recuperación simbólica de un nuevo pino en Solvente fue un reconocimiento a la sociedad que contribuyó, de forma decisiva, a forjar lo que hoy es el Valle de Ricote. Y es que la historia de los andalusíes, de los mudéjares y de los moriscos es la historia de nuestra comarca entre los años 713 y 1613. En este acto institucional estuvieron presentes los alcaldes de Blanca, Ojós, Ricote y Villanueva del Río Segura, así como representantes políticos de los municipios que conformaban la desaparecida Encomienda de Ricote. Además, nos acompañaron los autores de las obras más significativas que se han escrito sobre los moriscos del valle: Francisco Flores Arroyuelo, Isabel García Díaz, Govert Westerveld y nuestro compañero José María García Avilés, quienes nos ofrecieron unas palabras. Sus libros quedaron para la posteridad en una cápsula del tiempo, donde también se introdujo, entre varios objetos, una carta magna firmada por los representantes municipales y redactada por Miguel Banegas (Patronazgo Cultural "Yuse Banegas") y José María García. El acto también quiso ser un homenaje hacia el desaparecido historiador Miguel Rodríguez Llopis, a quien se le debe, no sólo un magnífico estudio sobre la organización política de la población valricotí antes y después de la conversión al cristianismo, sino también, el que hoy se conozcan las fuentes históricas para saber el paraje donde se daba el mítico pino. Por tal motivo, su libro Señoríos y feudalismo en el Reino de Murcia fue introducido en la cápsula del tiempo. Tras el acto, los cerca de setenta asistentes pudieron degustar unas tradicionales tapas por gentileza del Restaurante Encuentra-T (Ojós), a quien estamos nuevamente agradecidos, todo ello regado con vino de Ricote.

La actuación, desarrollada por miembros de la asociación los días previos, ha consistido en la habilitación de un espacio de 300 m2 ubicado en el km. 3 de la MU-520, donde se da el pino señalizado simbólicamente, a través de un cartel informativo, como el nuevo pino del Solvente. Bajo su sombra se han colocado seis piedras, a modo de asientos, en representación de los seis pueblos de la Encomienda de Ricote que, antaño, se reunían en este paraje. La Asociación Cultural «La Carrahila» quiere agradecer a la Confederación Hidrográfica del Segura la cesión de la parcela donde está situado el pino señalizado, así como a la empresa BdB-Jerónimo Gómez (Abarán) por proporcionar las rocas de manera desinteresada. Gracias a ellos, el nuevo pino del Solvente se ha convertido en uno de los símbolos que deja la conmemoración del IV centenario de la expulsión de los moriscos del Valle de Ricote.



La recuperación del pino del Solvente es la primera actividad que «La Carrahila» ha realizado dentro del proyecto «Legado vivo», con el que se pretende señalizar el patrimonio arqueológico, histórico y medioambiental del Valle de Ricote, así como la recuperación de la toponimia olvidada de los municipios que conforman esta bella comarca, desde Cieza hasta Archena.


Fotografías del evento:

Público asistente en torno al nuevo pino del Solvente

Joaquín Caballero Soler presentando el acto junto a los alcaldes de Villanueva, Blanca, Ricote y Ojós

Joaquín junto a Jesús Joaquín y los autores que participaron en el acto

Jesús Joaquín López Moreno

Govert Westerveld

Francisco Flores Arroyuelo

José María García Avilés

Isabel García Díaz

Rafael Laorden Carrasco

Firma de la carta magna por los representantes políticos

Publico junto a los asientos presididos por las seis banderas de los municipios

Introduciendo los libros, la carta magna y diversos objetos dentro de dos cajas metálicas

Introduciendo las cajas y el vino de Ricote en la cápsula del tiempo

José Raúl Gómez Sánchez sellando la cápsula del tiempo

Descubriendo el cartel informativo

José María García y Miguel Banegas, autores de la carta magna firmada en el acto

Los seis asientos y banderas bajo el nuevo pino del Solvente (tras el acto)

Miembros de la asociación tras la colocación del cartel informativo el día previo al acto

Los responsables de esta iniciativa sentados bajo el nuevo pino del Solvente el día previo al acto

Reportaje fotográfico de Claudio Caballero (Periódico La Opinión de Murcia).

Reportaje fotográfico del Gabinete de Comunicación del Ayuntamiento de Blanca.


El pino del Solvente: sitio de junta y símbolo de unión de los pueblos del Valle de Ricote en la Baja Edad Media

Los mudéjares valricotíes, a partir de su incorporación a la encomienda santiaguista en 1285, tenían una excesiva dependencia del comendador de Ricote, personificado, casi siempre, por un alcaide residente en su castillo. La comunidad mudéjar estaba representada por un grupo de viejos en cada una de las aljamas del valle. Éstos tenían por costumbre reunirse, a modo de concejo, en un pino existente en un paraje próximo a todas las aljamas: La Rambla del Solvente (en el pasado, el topónimo «La Rambla» aludía al espacio agrícola dado en Solvente entre los parajes de El Campillo-Bulila y el Estrecho del Solvente, en suelo de Blanca). Los viejos se juntaban bajo la sombra del árbol siempre que fuera necesario tratar sobre cualquier asunto que implicaba los intereses comunales. Una vez al año, en el día de San Juan (24 de junio), elegían los oficios, entre el que estaba el cargo de alcalde, residente en Ricote, que ostentaba la jurisdicción civil y criminal en todo el valle y que tenía que ser aceptado por el comendador o alcaide.

La conquista del reino nazarí en 1492 significó el fin de la tradicional movilidad mudéjar. La única solución que vieron contra la presión económica y social fue la conversión al cristianismo, aceptada por la Corte en el año 1501. La transformación religiosa de la población daría como resultado el paso de las aljamas a concejos y el surgimiento de la esperanza de libertad de la supervisión de la Orden. A partir de ahora, cada lugar de moriscos tendría que elegir a dos alcaldes ordinarios, dos regidores, un alguacil y uno o dos jurados, al igual que en los restantes concejos de la Orden. Así, en 1502, existieron 12 alcaldes y 12 alguaciles para toda la encomienda. Pese a haberse constituido los concejos, sus representantes continuaron con la tradición de juntarse en el pino de La Rambla del Solvente, sobre todo, para defenderse de la opresión del comendador o alcaide de turno, nada presto a aceptar los derechos obtenidos por sus vecinos tras la conversión.

El pino desapareció en una fecha incierta entre 1550 y 1582, aunque su testimonio fue transmitiéndose tras generaciones como símbolo de unión de los lugares del Valle de Ricote y de lucha ante la autoridad superior, como prueba que el árbol diera nombre a la arruinada Casa del Pino.

Para saber más sobre este histórico lugar, puede descargar el siguiente artículo.

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