viernes, 29 de enero de 2016

Comunicado de prensa: «La Carrahila» apuesta por la declaración del yacimiento arqueológico del Cabezo de la Cobertera como Bien de Interés Cultural

Planta de las estructuras excavadas.
Con el presente comunicado, la Asociación Cultural «La Carrahila» (Abarán – Valle de Ricote) quiere expresar su total satisfacción de que el yacimiento arqueológico del Cabezo de la Cobertera, conocido científicamente como «Granero fortificado de la Cobertera o de al-Darrax», pueda obtener la categoría de Bien de Interés Cultural en un futuro cercano, instando a todos los grupos políticos con representación en el Excmo. Ayuntamiento de Abarán que voten a favor la moción para solicitar dicho fin a la Consejería de Cultura de la CARM, punto que se debatirá en el pleno a celebrar el martes 2 de febrero de 2016.

El pasado 1 de julio de 2015 (BORM, nº 170, 25-07-2015), la Consejería de Educación y Universidades dictó Resolución de la Dirección General de Bienes Culturales, por la que se incoa procedimiento de declaración de bien de interés cultural, con categoría de monumento, a favor del Cabezo de la Cobertera, en los términos municipales de Abarán y Blanca. Desde ese momento, el Exmo. Ayuntamiento de Blanca se puso en contacto con nuestra asociación para ver las posibilidades de futuro que podía tener dicho yacimiento arqueológico de cara a la promoción turística-cultural y para emitir un informe favorable, previo paso por pleno, para solicitar a la referida consejería la declaración del yacimiento arqueológico como Bien de Interés Cultural. El 16 de octubre, se aprobó por unanimidad la moción presentada por el PSOE a la sesión plenaria. A la par, dos días antes, el 14 de octubre, la Asociación Cultural «La Carrahila» emitió un informe favorable a la consejería para la declaración de La Cobertera como Bien de Interés Cultural.

El pasado mes de noviembre, el abaranero grupo Izquierda Unida – Los Verdes se puso en contacto con nuestra asociación para interesarse por la situación del referido yacimiento arqueológico, al tener noticias de los pasos dados por el Ayuntamiento de Blanca. Desde La Carrahila entregamos al equipo de turismo de dicho grupo municipal una copia del informe que presentamos a la consejería, instándole a que su grupo presentara una moción en el pleno. Este punto, en octavo lugar, se iba a debatir en el pleno ordinario a celebrar el día 15 de diciembre, sesión que finalmente se desarrollará este martes 2 de febrero. Dicho informe expone lo siguiente:

- Que el yacimiento arqueológico, localizado en la cima amesetada del Cabezo de la Cobertera, lleva veinticinco años sufriendo las inclemencias del tiempo, por lo que, desde que se terminó de excavar en 1990, se ha producido un deterioro considerable en sus estructuras.
- Que el yacimiento arqueológico constituye uno de los pocos ejemplos de granero fortificado andalusí de tipología beréber excavado en la Península Ibérica, siendo internacionalmente conocido.

- Que, según estudios realizados por nuestro socio Jesús Joaquín López Moreno, dicho granero fortificado perteneció a la alquería andalusí de al-Darrax, aludida en documentos de 1244 y 1304, siendo considerado como castillo por el primer documento: el 15 de abril de 1244, el infante Alfonso entrega «el castillo de Aldarache (al-Darrax) con su villa e Favarel (Abarán), que es allende el rio, es contra Sieza (Cieza)» al señor Sancho de Antillón. Con posterioridad, en 1591, el yacimiento arqueológico fue aludido como «castillico de Darrax».

- Que los anteriores documentos prueban que el yacimiento arqueológico del Cabezo de la Cobertera fue considerado una fortaleza durante la Edad Media.

- Que la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, considera a todas las fortalezas como bienes de interés cultural.

- Que las posibilidades culturales y turísticas del yacimiento del Cabezo de la Cobertera son muy óptimas para divulgar el pasado andalusí y mudéjar de la desaparecida alquería de al-Darrax y, por extensión, de todo el Valle de Ricote.

- Que la Asociación Cultural «La Carrahila» pretende, entre sus actividades futuras, la realización de un campo de trabajo arqueológico para proteger los restos del granero fortificado del Cabezo de la Cobertera o Fortaleza de al-Darrax.

- Que la Asociación Cultural «La Carrahila» está elaborando un proyecto para que el granero fortificado del Cabezo de la Cobertera (Fortaleza de al-Darrax) se convierta en un Centro de Interpretación del Paisaje Histórico del Valle de Ricote, dentro del proyecto «Legado vivo».

Por todo lo dicho, solicita…

- Que se declare Bien de Interés Cultural, con categoría de monumento, el Cabezo de la Cobertera, localizado en el límite de los términos municipales de Abarán y Blanca, cuya identificación, delimitación del monumento y de su entorno de protección figuran en el anexo de la resolución arriba indicada, así como sus valores y criterios de protección que figuran en el expediente administrativo número DBC 000026/2015.


Sólo nos queda instar a los grupos políticos que nos representan en Abarán que voten a favor de dicha moción para sumar fuerzas con el único fin de que el Cabezo de la Cobertera sea considerado Bien de Interés Cultural. De esta manera, el municipio de Abarán y el resto del Valle de Ricote podrá tener un nuevo reclamo turístico y cultural. Pero, sobre todo, la intención de nuestra asociación es que este yacimiento arqueológico se pueda conservar para las generaciones venideras, constituyendo éste uno de los fines propuestos desde que surgimos en 2001. Como queda dicho, lleva un cuarto de siglo en deterioro progresivo y urge de una actuación de conservación.

Abarán, 29 de enero de 2016.



Momento de su excavación (años 1988 - 1990).


Lamentable estado en la actualidad (año 2016).


Cabezo de la Cobertera, paraje de Darrax y Río Segura.
El granero fortificado de al-Darrax o Cabezo de la Cobertera

Información extraída del artículo de Jesús Joaquín López Moreno “La alquería andalusí de al-Darrax: un despoblado entre Abarán y Blanca”, Actas I Jornadas de Investigación y Divulgación sobre Abarán. 30 abril / 7 mayo, 2010, Murcia, 2010, 23-44.

La primera información que hemos registrado del yacimiento arqueológico del Cabezo de la Cobertera (Abarán/Blanca) se la debemos a Jorge Aragoneses. Éste hizo, en 1974, un breve recorrido por el patrimonio arqueológico dado en el Término Municipal de Abarán:
«Revelador de núcleos de población estáticos son los restos de una atalaya -en la cumbre- y de un cementerio -en la ladera- del Cabezo de la Cobertera, en el pago de La Corona, situado a unos 3 Km. al SE. de Abarán (…). De este yacimiento proceden numerosos fragmentos cerámicos correspondientes a los distintos tipos musulmanes de la segunda mitad del s.XII y primeras décadas del s.XIII, así como alguna moneda de plata y bronce de la misma cultura y cronología».

Con posterioridad, en 1989, Flores Arroyuelo apunta:
«Dentro del Valle de Ricote, en la explanada que culmina el Cabezo de la Cobertera, o Cabezo Grande, entre Blanca y Abarán, existe el trazado de planta de unas cuantas casas todavía sin excavar del tipo cuadrado y de medidas de dos por tres metros, que por los restos de cerámica que asoman muestran que estuvieron habitadas por árabes en épocas aún sin determinar aunque presumiblemente en el siglo XII».

Las excavaciones arqueológicas sistemáticas en el Cabezo de la Cobertera llegaron entre los años 1988 y 1990, cuando un grupo de investigadores franco-belga, formado por François Amigues, Johnny De Meulemeester y André Matthys, se interesó por el estudio del poblamiento andalusí dado en el Valle de Ricote. Las tres campañas veraniegas en el Cabezo de la Cobertera revelaron la existencia de un granero colectivo fortificado de tradición beréber de finales del periodo almohade:

El yacimiento arqueológico está asentado sobre la cima amesetada del Cabezo de la Cobertera, a una altitud de 254 metros, dominando el paraje de Darrax. Su diámetro mayor, en orientación norte-sur, tiene una medida de 43 metros, mientras que el menor (este-oeste) alcanza los 28 metros. El cerro testigo presenta un perfil troncocónico de fuertes pendientes que lo convierten en uno de los enclaves con mejores defensas naturales de toda la Vega Alta del Segura. El área arqueológica está formada por más de treinta estructuras adosadas, situadas las periféricas al recinto de manera que su parte posterior sirviese de cerco o muralla. Cada habitáculo consta de un umbral que da paso a un espacio rectangular de entre 1,5 y 2 metros de ancho, por una longitud variable, alcanzando alguno casi los 5 metros. En el interior de muchas estructuras se localiza la despensa para guardar el grano, así como el espacio utilizado por el guarda, como indica la presencia de un hogar para el fuego. Las calles del recinto son muy angostas e irregulares, encontrándonos con un aljibe construido con sólido tapial, con capacidad para 15,47 m3. En el granero fortificado se registra una plazoleta, quizás empleada para airear el grano. Destacable es la presencia de un posible oratorio en la zona más perturbada con la que se encontraron los arqueólogos, al oeste de la cisterna, donde se localizó una bola de estuco semejante a las que decoran las cúpulas de los morabitos. Siguiendo con las conclusiones de las memorias de arqueología, el granero fortificado tuvo algunas modificaciones en su organización espacial dentro del mismo periodo andalusí, constatándose, como ejemplo, reformas en el trazado de las calles, sobreelevando el nivel de las mismas y destruyendo estructuras, por lo que en los umbrales de algunos habitáculos se tuvieron que poner escaleras de uno o dos peldaños para salvar el desnivel. Ante la controversia manifestada por los arqueólogos sobre su abandono al final del periodo andalusí (¿1243-45 o 1266?), ya ultimamos que debió ser arruinado en el momento de la dominación de la sublevación mudéjar en 1266, al haberse obtenido un dirhem de cobre anónimo de los Banū Hūd, con ceca de Murcia y fechado en 1247. Con posterioridad, en el siglo XV, el recinto volverá a ser habitado, según los resultados de las intervenciones sistemáticas.

Candil recuperado de La Cobertera. Siglo XIII. 
Museo Arqueológico de Murcia.
Johnny De Meulemeester (1946-2009) realizó un estudio etno-arqueológico correspondiendo el granero colectivo fortificado del Cabezo de la Cobertera con el «agadir» de carácter beréber dado en el Sur de Marruecos. De su trabajo, sabemos que era un emplazamiento construido por la tribu o clan, asignándosele a cada cabeza de familia un espacio donde poder construir y mantener una o varias estructuras para almacenar el grano o guardar los enseres. Cada dueño elegía al guarda encargado de custodiar permanentemente la estructura que encerraba la base de la subsistencia, estando aquí el motivo del carácter sagrado que se le otorga al «agadir», constituyéndose como un recinto inviolable. Además de la funcionalidad descrita para la conservación del grano a largo plazo, también se le atribuye una defensiva. Al respecto, recordó que estos graneros comuneros surgieron por la coincidencia de la economía rural y el miedo a la guerra, pronosticando la posible construcción del «agadir» de La Cobertera en los momentos de inseguridad que caracterizaron el periodo almohade (1172-1228).

La importancia del granero comunal fortificado, del que venimos escribiendo que perteneció a la alquería de al-Darrax, y que fue construido por miembros de esta tribu con esencia beréber, radica en que es uno de los únicos ejemplos dado en al-Andalus, pues la fortificación rural típica fue la constituida por «celoquia» (parte más elevada de una fortaleza) y «albacar» (zona amurallada para refugio de la población), tal como la tenemos presente en la comarca.

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